lunes, 13 de diciembre de 2010

De la "dermis" a la "demia"

Continuamos siendo imperfectos,
peligrosos y terribles,
y también maravillosos y fantásticos.
Pero estamos aprendiendo a cambiar.
Ray Bradbury

Una de las maravillosas sensaciones a nivel corporeo que podemos experimentar es la de la mutación.


Aquello que sin sosobra comienza como un estímulo completamente epidérmico y pasa a ser una reacción en cadena que, aún paulatinamente, se manifiesta como una brusca epidemia orgánica.

Es el momento exacto cuando una quemadura, que solo arde, comienza a conquistar territorios internos, pasa a la demis, a las glándulas y se apodera, sigilosamente de cada partícula que recorre. Quizás sea lo más parecido a "prenderse fuego", pero biológicamente hablando.

Lo epidérmico es, al tacto, invasivo. Tiende a complementar lo efímero del roce, que no es más que una sensación, una probabilidad.

La epidemia es más bien la metamorfosis de algo que comenzó siendo una célula errante y finaliza, por descuido o retroalimentación, en una implosión de sentidos. Aquello que tiene su génesis "adentro" suele arrasar mucho más -y mejor- que aquello que se introduce desde el "afuera".

La inercia del sujeto, sacrosanta resistencia al movimiento, es el eslabón más importante de la mutación. Esta propiedad, intrínseca de la física, se aplica a esta cuestión humana y es la catalizadora para que la transformación no sea visualizada a tempo.

Todo aquello que parecía arraigado a la piel, hoy tiene un ancla en el alma.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Mea Culpa

"Muchas cosas me pasaron en la vida...Y muchas las fui a buscar"

lunes, 11 de octubre de 2010

Del por qué y otras razones

"Que todo tenga un por que no implica que lo tengas que saber vos"
Se repite Margot como por inercia.
Ella, pobre...toda incapaz de asumir que es imposible saberlo todo.
Aprende, a pasos corto y lentos, que las respuestas a veces tardan un poco más...O no llegan.
Y coordina la mente para no desesperar ante el "ausente con aviso" de la razón.
El vértigo que la abraza de lo desconocido y la urgencia por categorizar. ¿Dónde escondieron el carozo? Ella lo quiere, lo reclama. Adicta a la verdad, a todas y cada una de las veracidades de este mundo, la suplica y la mendiga.
Tiembla en el hastío, en el morbo de preguntar y recojer lo que recibe. Aún sabiendas, que todo puede ser un baúl de mentiras, ahí planta bandera, firme y estóica, esperando su retruco o vale cuatro, en realidad no importa si solo se quiere saber.
Conocer y medir. Calcular para que lo desprevisto del devenir de vivir, no sea tan nauseabundamente sorprendente. En la sorpresa se esconde un monstruo de mil cabezas, es el Hombre de la Bolsa de los adultos.
Margot divaga entre una comedia de Woody Allen y el silencio imperante de un policial, mientras se plantea dilemas existenciales y soluciones pragmáticas, pero no puede parar cuando se le sube hasta el hipotálamo la imperiosa necesidad de rasquetear la psiquis de todo bípedo que anda rotando.
Investiga, irrespetuosa, los telones y las máscaras para encontrar ese rubí iluminista y alentador, y así sentarse a la sombra de un sauce a acariciarlo inútilmente.
Quizás las razones le den un certificado de experiencia delivery y pueda seguir jugando a las muñecas tranquila. Esa comodidad de buscar en el jardín del vecino donde enterraron al último dinosaurio o la mágica expresión de delimitar la etimología de la palabra "semita", llevan a la ridícula obsesión de los "dijo" y "direte".
Del uso y abuso del trasfondo del comportamiento humano. Por qué hizo, por qué fue, por qué tiene, por qué deja.
Porque, porque, porque, porque, porque...

domingo, 19 de septiembre de 2010

Rompe cristales

Cristales que se rompen
en esquinas esculpidas por el roce
por el sacramento de los sin día.

No llueve esta noche
pero reclama en el silencio
una marea que se atormenta.

Cristales que son solo dardos
ilusos y desfachatados en el alma
y 48 horas de coma en la duda.

Es el insomnio licergico y mentiroso
el sol que marca la agonia y se jubila
ventanas que invitan a bailar en la ciudad.

Cristales que se rompen
se deshacen y se arreglan
tan lento, tan fácilmente.

martes, 31 de agosto de 2010

Loving Makena

Sonaba The Beatles cuando esperaba su fernet en la barra ¿roja? de Makena:

Él
Baby you can drive my car...

Esporádica mirada d´coté y una leve sonrisa cómplice:

Margot
And may be I´ll love you...

La agarró por la nuca y le apretó suavemente:

Él
Creo que te quiero

Ahí nomás, trago en mano y con paso firme Margot se fue, 20 minutos más tarde él traslado su cuerpo hiperactivo y esa mirada de putísima madre que quiebra rascacielos y alborota cualquier mariposa:

Él
Ese grupo de chicas atrás tuyo hace rato que bailan y no se hablan, es más, podría afirmar que ni se miran...


Margot
En este país esta prohibido hablar y el buen gusto es ilegal, ¿no sabías, acaso?

Él
A mi me gusta llamarle "elegancia" y vos hermosa sos "elegantisima"

Margot
No me reconozco hermosa ni mucho menos elegante, es más creo que no llego ni a "prolija"

Él
Hermosa por elegante y elegante por indisciplinada

Margot pensó seriamente And may be I´ll love you...


domingo, 22 de agosto de 2010

Rayuelas

¿Qué es un absoluto, Horacio?- decía la Maga
Mirá -Dijo Oliveira- viene a ser ese momento
en que algo logra su máxima profundidad,
su máximo alcance, su máximo sentido,
y deja por completo de ser interesante.

Y esto quizás te suene a presunción Margot, pero más que una vil sospecha parece facto, parece así. Sos tu peor enemiga.

No por Drama Queen, bajesmole un cambio a esa recurrente habilidad, más por parlanchina, sincera desubicada, aprendiz de salmón en llamas.

¿Dónde metés los escudos, pequeña degenerada, cuando la naturaleza -sabia y lo sabés- te suplica que te calles?, deben ir al mismo sitio donde se esconden los 3.000 mecanismos de defensa cuando te jugas la vida por una causa inutil, no?

Filtro Margot, se llama filtro a la distancia que existe entre el cerebro y las cuerdas vocales. Lo sé, es corto el recorrido, pero altamente productivo combinado con el silencio y la cara de "yo no fui, no soy, ni seré".

Te lo digo por decir, por que sí, porque prácticamente soy tu amiga y porque cuando no soy tu jefa, sos mi dueña y yo un escueto chivo expiatorio. Te conozco, se que sos más de lo que crees y, muchas veces, menos de los que aparentás y esa incoherencia existencial te rompe soberamente las pelotas.

Cuando el día despunta a tu favor logro entenderte, debe ser bastante complejo ser La Maga cuando te encantan "los líos inverosímiles" en los que te metés "siempre por causa del fracaso de las leyes" en tu vida. Y luego pestaneás y renacés en Oliveira, que entre otras cosas, "le revienta la circunstancia" y sin dubitar "le duele el mundo". Si, el placer de la dicotomía. La radiografía de un oxímoron.

Deja tranquilo el vaivén de tus dedos, el choque inevitable de tus uñas en cualquier tablero efímero, descansá -haceme el favor- las palmas cuando te surja la veborragia irónica de aplaudir al traidor. Deja pasar, aunque sea el tiempo. De eso te hablaba, del maldito filtro mientras jugás tu propia Rayuela.

lunes, 19 de julio de 2010

Nadie lo piensa?

Solo a los seres humanos se les ocurre personificar a la Justicia como una mujer ciega y armada